Desde el año 1973 Israel no se encontraba en guerra. Durante el Sabbat del día siete de octubre de 2023, se produjeron ataques por parte del grupo terrorista Hamás, quienes realizaron incursiones desde la franja de Gaza, contabilizándose un total de 700 víctimas mortales israelíes y 2.200 heridos, aparte de los 100 adultos y menores de edad secuestrados por los integrantes islámicos.
Un ataque sin paliativos contra las vidas y los Derechos Humanos que ha ocasionado el decreto del estado de guerra por parte del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, superándose ya los 1.000 muertos, desde el inicio del conflicto.
Crímenes de guerra calificados por el embajador israelita ante la ONU, y de los cuales, no han sido condenados por cargos públicos y representantes de instituciones democráticas en España, como Isa Serra, «portavoz de Podemos, feminista, en el Ministerio de Igualdad. Transformar el silencio en lenguaje y acción, como nos enseñó #AudreLorde», epígrafe de su cuenta de Twitter, quién parece continuar justificando esta masacre cometida por Hamás y el pueblo Palestino, en la finalización de la ocupación violenta del territorio por parte del Estado de Israel.

https://x.com/isaserras/status/1710654297518514458?s=20
Mil víctimas mortales que acumula el conflicto solo durante este fin de semana de celebración del Sabbat, entre mujeres, niños y hombres, justificadas por la representante del sector feminista español, en que «la guerra nunca es la solución, la violencia solamente genera más violencia», solicitando a la comunidad internacional su pronta actuación para el restablecimiento de la paz, «haciéndolo frente a la declaración del estado de guerra, sino también frente a la ocupación violenta del territorio palestino por parte del Estado de Israel», como una ocupación «que genera exclusión, expolio de los recursos, violencia, pobreza, y que genera una vulneración sistemática de los derechos humanos, con una apartheid sobre Cisjordania, y concretamente sobre Gaza, y toda nuestra solidaridad con el pueblo palestino».
Un claro posicionamiento de Podemos a favor de Palestina, con total omisión acerca de las víctimas mujeres y niños israelíes masacrados y secuestrados por la inclusión transfronteriza de un grupo armado, con tácticas militares. ¿Qué podríamos decirle a esta familia que se encuentra secuestrada? ¿A esta infancia? ¿A estas mujeres?
La mayor escoria ideológica camuflada tras el parapeto del «falso espeto» de los Derechos Humanos de la Carta de Naciones Unidas, paralelo a las también 1.234 víctimas mortales de violencia de género en España desde el año 2.004, como argumento enaltecido a cada momento por este sector feminista progre, atrincherado en la propia ONU Mujer, a nivel internacional, y que en el ámbito interno, representa el Ministerio de Igualdad bunkerizado por diversas charos bajo la influencia del partido político Podemos.
Más de mil víctimas israelitas, incluidas mujeres y niñas sobre la misma vía que recorren las iguales víctimas por violencia de género en España. Unas silenciadas y cuasi justificadas por la ocupación violenta del territorio palestino por el Estado de Israel; otras, enaltecidas por el feminismo vulnerador frente a un Estado opresor, patriarcal y machista, como slogan y mantra publicista de unos chiringuitos públicos financiados con presupuestos de la Unión Europea y del Estado español, que amparan las violencias machistas por el simple hecho de ser hombres.
Consiguieron dividir al mundo globalizado tras una batalla cultural sin precedentes, una vez superado al comunismo fundamentado en la guerra económica bajo los postulados marxistas, la lucha de clases, que ha dado paso, a la instrumentalización de las minorías y rasgos diferenciadores de las personas como escudo de las neo castas progres financiadas por lobbies globalistas, y que permiten por ejemplo a Isa Serra, como a otros innumerables cargos públicos en las democracias actuales, esgrimir los argumentos de las vulneraciones de Derechos Humanos, pero solo a favor de unos o unas igual de lesionados que a otros u otras en las mismas condiciones, pero a quienes se les silencian y blanquean a sus agresores.
El escenario es muy complejo. Requiere mucha formación intelectual para su comprensión, así como un monumental juicio de discernimiento, para poder señalar a este tipo de seres subhumanos, quienes se aprovechan de los males ajenos, en interés de sus propios fines particulares. En España, somos buenos sabedores de estas circunstancias bajo los gobiernos social comunistas de PSOE, Podemos y socios terroristas, separatistas, feministas, entre otros, quienes, ya desde el 2.004, con la aprobación, de la demoledora para el derecho humano a la igualdad y a la presunción de inocencia del hombre, Ley de protección integral contra la violencia de género 1/2004, ha conseguido fragmentar a la sociedad española, destruyendo a la familia, borrando a los padres, produciendo lesiones a menores de edad con la privación parental fruto de la cifra del 80% de interposición de denuncias sobreseídas, archivadas y falsas, de media, por presuntas violencias sobre la mujer, de las que más de 2 millones de padres, resultan absueltos de las acusaciones inquisitoriales de la Justicia española.
Lo consiguieron: humanos de primera y humanos de segunda.











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